La referencia de todos los Habanos.
Montecristo se fundó en 1935 en la fábrica H. Upmann, en La Habana. Su nombre nace de «El Conde de Montecristo», la novela de Alejandro Dumas que el lector de tabaquería leía en voz alta a los torcedores mientras trabajaban.
Es la marca más conocida y, quizás, la más apreciada de todas las marcas de Habanos: se podría decir que Montecristo es la referencia por la que se mide a todos los demás.

